El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acusó a China de robar datos de votantes en un esfuerzo por influir en las elecciones de 2020, afirmando que este fue "el mayor robo de datos de votación en la historia". Elevó estas afirmaciones durante un discurso a la nación pocos meses antes de las próximas elecciones de mitad de período. Trump sugirió que las agencias de inteligencia habían ocultado evidencia de interferencia china, a pesar de haber nombrado a sus líderes él mismo. Sin embargo, las evaluaciones de inteligencia de enero de 2021 concluyeron que no había evidencia de intentos extranjeros de alterar los resultados electorales o usar boletas falsificadas.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta las acusaciones sin fundamento de Trump contra China con respecto a la interferencia electoral, que se alinean con su narrativa más amplia de cuestionar la integridad de las elecciones.




