Donald Trump ha afirmado que las próximas elecciones de medio término de Estados Unidos podrían ser manipuladas, alegando que China ha obtenido ilegalmente datos sobre 220 millones de votantes estadounidenses desde 2020. Afirmó que esta información incluía nombres, direcciones, números de teléfono y afiliaciones políticas, que según él fueron utilizados para manipular la elección presidencial de 2020. Trump criticó el sistema de votación de Estados Unidos como débil y vulnerable, acusando a los actores chinos de intentar influir en el resultado a favor del ex presidente Joe Biden. También planteó preocupaciones sobre los no ciudadanos que se registran para votar y pidió investigaciones sobre la supuesta interferencia. En respuesta, el gobernador de California, Gavin Newsom, desestimó estas afirmaciones, afirmando que el fraude electoral es extremadamente raro y típicamente cometido por estadounidenses.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta las acusaciones de Trump contra China y el sistema de votación de los Estados Unidos de una manera que se alinea con sus repetidas afirmaciones de fraude electoral e interferencia extranjera.




