En menos de 24 horas, dos ataques con aviones no tripulados ocurrieron en el norte del Cauca, Colombia. El primer ataque tuvo lugar en Suárez, hiriendo a siete civiles, entre ellos cuatro niños de entre 9 y 16 años. El segundo ataque tuvo como objetivo la estación de policía en Caloto, cerca del hospital local, pero no provocó víctimas ni daños estructurales en la instalación médica. Ambos incidentes fueron atribuidos a grupos disidentes vinculados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), específicamente bajo el liderazgo de 'Iván Mordisco', que operan a través de los frentes 'Dagoberto Ramos' y 'Jaime Martínez'. Estos ataques han generado preocupaciones sobre el aumento de la violencia en la región, lo que ha provocado investigaciones en curso por parte de unidades especializadas de la Fuerza Pública.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información factual sobre los recientes ataques con drones atribuidos a disidentes de las FARC sin favorecer abiertamente a ningún bando político, e incluye detalles de fuentes oficiales como la Alcaldía y la Gobernación del Cauca, proporcionando un contexto equilibrado sobre los incidentes y sus consecuencias.


