El artículo analiza la posición geográfica de Colombia en la región del Caribe y argumenta que a pesar de su ubicación estratégica, Colombia ha centrado históricamente su política exterior principalmente en las relaciones con los Estados Unidos y la región andina, dejando al Caribe en la periferia. El autor destaca la importancia del Gran Caribe como un área geopolítica con importantes rutas marítimas, recursos energéticos, corredores de migración y competencia internacional entre las potencias mundiales. Mientras que países como México, Venezuela y Cuba han reconocido la importancia de la región, Colombia no ha aceptado plenamente su papel como nación caribeña. El artículo enfatiza la necesidad de que Colombia reoriente su política exterior aprovechando sus territorios caribeños, como San Andrés, Providencia y Santa Catalina, como plataformas para la cooperación e influencia regional.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una perspectiva analítica sobre la política exterior de Colombia y su subutilización de la región del Caribe, pero no exhibe un sesgo ideológico abierto.




