En el sur de Japón, a finales de julio, un terremoto de magnitud 7,1 causó daños materiales considerables en la prefectura de Kumamoto y la muerte de varias decenas de personas. En el otro país, el 23 de agosto de 2026, cerca de Tokio, en la prefectura de Ibaraki, se produjo un terremoto de magnitud 5,9, que causó daños menores en al menos 37 personas. La agencia meteorológica japonesa descartó la posibilidad de un tsunami, pero advirtió sobre la posibilidad de un terremoto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un informe objetivo sobre dos potresom en el sur de Japón, sin apoyo político ni crítica.






