El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS), bajo la administración Trump, anunció nuevas reglas que limitan la duración de ciertas visas de no inmigrantes, incluidas las para estudiantes internacionales, visitantes de intercambio cultural y periodistas. Los cambios establecen límites máximos de estadía de cuatro años para estudiantes y visitantes de intercambio, mientras que los periodistas, particularmente ciudadanos chinos, enfrentan estancias más cortas de hasta 240 o 90 días. La política tiene como objetivo abordar las preocupaciones sobre el creciente número de titulares de visas y los desafíos en su monitoreo. Los críticos argumentan que las reglas crean barreras innecesarias, restringen la libertad académica y corren el riesgo de convertir a los graduados en personas indocumentadas si no pueden obtener patrocinio laboral dentro de los 30 días. La medida se alinea con las medidas de represión de inmigración más amplias bajo Trump, incluidas las revocadas de visas estudiantiles basadas en motivos ideológicos.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la política como parte de una "represión de la inmigración" más amplia bajo la administración Trump, enfatizando el aumento del escrutinio y las medidas restrictivas.





