La administración de Trump anunció nuevas restricciones de visados que reducirían la duración de las visas estadounidenses para periodistas extranjeros a 240 días, con periodistas chinos de la parte continental recibiendo solo 90 días. Estos cambios, que entrarán en vigencia después de ser publicados por el Departamento de Seguridad Nacional, reflejan las políticas propuestas anteriormente por Trump pero abandonadas por Biden. La medida ha generado preocupaciones sobre posibles acciones de represalia de China, destacando las tensiones en curso entre los dos países sobre el acceso periodístico y las relaciones diplomáticas.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las restricciones de visas como una continuación de las políticas de la era Trump, enfatizando su potencial para provocar represalias de China.




