Los Estados Unidos han hecho permanente un programa de bonos de visado que requiere que los ciudadanos de 50 países, incluidos Tonga, Fiji, Tuvalu y Papúa Nueva Guinea, paguen una fianza de $ 10,000 a $ 27,000 antes de obtener una visa B1 / B2. Este cambio afecta a los tonganos que viajan con frecuencia a los Estados Unidos para visitar a la familia en las comunidades de la diáspora en estados como California, Hawái y Utah. El programa tiene como objetivo reducir las estadías excesivas al hacer que el acceso a los visados sea más costoso y condicional. Los agentes de viajes informan sobre el aumento de las cargas financieras para los clientes, y algunos describen el bono como equivalente a un ingreso anual. El primer ministro de Tonga, Lord Fakafanua, expresó su decepción y declaró que se están realizando esfuerzos para encontrar soluciones diplomáticas para aliviar las restricciones.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la política de bonos de visado como una medida administrativa de los Estados Unidos sin criticar ni elogiar abiertamente la política.



