El diputado liberal Ted O'Brien describió su rara visita de 2010 a Corea del Norte, donde observó el estricto control del país sobre la información y las duras realidades de la vida cotidiana. Como parte de un pequeño grupo de quince, O'Brien viajó a Pyongyang durante el 65 aniversario del Partido de los Trabajadores, un período marcado por la transición de Kim Jong-il a su hijo, Kim Jong-Un. A pesar de los esfuerzos del estado por presentar una imagen controlada, O'Brien notó los signos visibles de pobreza y la felicidad genuina de los ciudadanos durante momentos culturales significativos. El gobierno australiano actualmente aconseja no viajar a Corea del Norte debido a preocupaciones de seguridad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la experiencia de O'Brien en Corea del Norte sin criticar ni elogiar abiertamente al régimen.

