A finales de julio se produjo un incidente en el que la presidenta de la república y su amiga resultaron heridas. La presidenta admitió que no llevaba puesto el cinturón de seguridad, expresando su pesar por ello. La oficina presidencial expresó su sorpresa de que las imágenes del accidente estuvieran disponibles públicamente a pesar de que su solicitud de acceso fue denegada debido a preocupaciones de confidencialidad relacionadas con los procedimientos legales en curso. Dijeron que habían solicitado las imágenes directamente después del accidente para procedimientos internos, pero la policía y la fiscalía estatal especializada les negaron el acceso, lo que explicó que las imágenes se proporcionarían solo después de la conclusión de la investigación criminal. La oficina presidencial cuestionó cómo las imágenes podrían haberse hecho públicas antes de que concluyera la investigación, señalando que ni la presidenta ni los dos conductores habían sido entrevistados. Además, hubo críticas sobre la falta de acción del primer ministro, quien había convocado una reunión del consejo de seguridad nacional, que aún no había recibido respuesta.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción equilibrada de la situación, centrándose en los aspectos procesales de la investigación legal y la confusión que rodea la publicación de las imágenes, no adopta una postura ideológica clara, sino que enfatiza los procesos institucionales y la falta de transparencia.




