El artículo analiza el libro 'Progresismo, levantate y anda' de Hernán Vanoli, que analiza el estado actual del progresismo en Argentina. Argumenta que si bien el progresismo ha experimentado un declive, no ha desaparecido, sino que ha entrado en un período de estancamiento. El libro explora este fenómeno a través de varios ensayos, examinando el surgimiento del movimiento de Javier Milei como un síntoma de crisis políticas y culturales más amplias. Vanoli critica la pérdida de la capacidad progresista para participar efectivamente, atribuyéndola a los cambios en las esferas públicas y la producción de subjetividad contemporánea. Sin embargo, señala que su conceptualización del progresismo es demasiado amplia, precisión analítica. La crítica sugiere que el progresismo se ve cada vez más como una sensibilidad de clase media en lugar de una estrategia política específica, pasando del conflicto cultural al consumo e histórico.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el declive del progresismo como resultado de cuestiones estructurales como la desigualdad económica y la concentración de la riqueza, alineándose más estrechamente con las críticas izquierdistas.


