El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) destruyó con éxito un bombardero estratégico ruso Tu-95 en la base aérea de Engels, Rusia, ubicada aproximadamente a 800 kilómetros dentro del territorio ruso. El ataque, que ocurrió cerca de la frontera con Ucrania, causó daños críticos a la aeronave, incluido el desprendimiento completo de su sección de la cola. Esta operación se describe como un golpe significativo para las Fuerzas Aéreas rusas, ya que estos bombarderos son cruciales para llevar a cabo ataques con misiles de largo alcance contra ciudades e infraestructura ucranianas. El SBU enfatizó que desactivar tales bombarderos impide que Rusia lance docenas de misiles, salvando vidas y causando pérdidas financieras sustanciales. El presidente Zelensky elogió el éxito en las redes sociales, aunque ni el SBU ni Zelensky proporcionaron detalles específicos sobre cuándo tuvo lugar la operación. Los medios estatales rusos informaron en Telegram que el uso de los drones durante la noche del 16 de julio. A pesar de que la base aérea de Engels es un activo estratégico importante para llevar a cabo ataques con misiles de largo alcance contra las ciudades e infraestructuras ucranias, el SBU enfatizó que desactivar tales bombarderos impide el lanzamiento de docenas de docenas de misiles, salvando así vidas y causando pérdidas financieras.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la destrucción del bombardero ruso como una victoria militar significativa para Ucrania, enfatizando su impacto estratégico e implicaciones morales.




