Diez años después del fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio en Turquía, nuevas confesiones continúan revelando los esfuerzos organizados de la Organización Terrorista Gülenista (FETÖ) para apoyar el golpe y controlar la narrativa. Fuentes de seguridad describen cómo los "ancianos secretos" de FETÖ coordinaron las acciones durante el golpe, con el líder de la policía Temel Alsancak instruyendo a los oficiales afiliados para evitar resistir a los soldados. Los registros judiciales muestran una planificación sistemática, incluidos los ataques a redes de transmisión como TRT y TürkSat por el ala de TI de FETÖ. Las confesiones de los miembros de FETÖ indican intentos de suprimir la resistencia pública y financiar campañas de propaganda a largo plazo dirigidas a los jóvenes. Un equipo bajo Adil Öksüz creó contenido digital para dañar la reputación del presidente Erdogan y justificar el golpe.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca al FETÖ como una organización terrorista responsable de socavar las instituciones democráticas y apoyar un intento de golpe de Estado.





