El artículo discute la consolidación autoritaria en curso bajo el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, que tiene sus raíces en el fallido intento de golpe de 2016. El artículo argumenta que, si bien Erdoğan inicialmente afirmó que el golpe era un "regalo de Dios", utilizó el evento para eliminar a los opositores políticos, purgar las instituciones y centralizar el poder. La pieza destaca la erosión de las normas democráticas, incluidos los arrestos masivos, las purgas de la sociedad civil y la implementación de un sistema presidencial que otorgó a Erdoğan una autoridad sin control. A pesar del declive económico y el aumento de la corrupción, Erdoğan logró ganar la reelección en 2024, aunque su partido gobernante perdió algo de terreno en las elecciones locales. El artículo sugiere que la lucha contra la democracia continúa a través de mecanismos legales dirigidos a la oposición.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la consolidación del poder de Erdoğan como una continuación de una campaña antidemocrática, enfatizando la supresión de la disidencia, las purgas institucionales y el socavamiento de las estructuras democráticas.





