Washington se convirtió en la ciudad mayor más contaminada a nivel mundial el 4 de julio de 2024, debido a una masiva exhibición de fuegos artificiales organizada por la iniciativa Freedom 250 de la administración Trump. El evento, destinado a batir un récord mundial con 850,000 fuegos artificiales, provocó una grave contaminación de partículas finas, que alcanzó más de 200 microgramos por metro cúbico, superando con creces el límite de seguridad de la EPA de 35.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la exhibición de fuegos artificiales como un evento políticamente motivado vinculado a la agenda de la administración Trump, enfatizando el daño ambiental causado por las políticas que favorecen la desregulación.






