Un juez federal en Nueva York derrocó la prohibición de visa de inmigrante de 75 países de la administración Trump, dictaminando que violaba la ley de los Estados Unidos y excedía la autoridad del Secretario de Estado Marco Rubio. La política, que tenía como objetivo bloquear a las personas que podrían usar beneficios públicos, fue criticada por aplicar restricciones generales basadas en la nacionalidad en lugar de circunstancias individuales. La jueza Jeannette Vargas enfatizó que los funcionarios consulares deben evaluar el estado financiero de los solicitantes y otros factores antes de tomar decisiones, no depender únicamente de su país de origen. La decisión afecta a las visas de residencia permanente, pero no afecta a las visas de no inmigrantes como las visas de turista o de estudiante. La política se dirigió a países con altas tasas de uso de la asistencia pública de inmigrantes, incluidos Jordania, Egipto y Georgia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la prohibición de visados como un exceso de la administración Trump, enfatizando la supervisión judicial y las libertades civiles. Destaca la naturaleza discriminatoria de la política basada en la nacionalidad y critica la interpretación de la ley de inmigración por parte del poder ejecutivo.






