El distrito de Shinjuku de Tokio planea prohibir más de la mitad de sus alquileres de vacaciones a corto plazo, incluidos muchos en Airbnb, debido a las crecientes quejas de los residentes sobre el comportamiento turístico. La medida sigue a un aumento del 40 por ciento en las quejas relacionadas con la eliminación inadecuada de residuos, el tabaquismo y el ruido. Los funcionarios declararon que aproximadamente 2.000 propiedades podrían verse afectadas, y la política apunta a los alquileres existentes en lugar de a los nuevos. La decisión refleja los desafíos más amplios del exceso de turismo en Japón, ya que ciudades como Kioto también consideran medidas similares. Los residentes y algunos turistas apoyan las restricciones, citando las interrupciones causadas por los turistas, mientras que los críticos argumentan que tales políticas pueden afectar los objetivos turísticos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información desde múltiples perspectivas, incluidas citas de residentes, funcionarios y un turista, sin favorecer abiertamente ninguna postura política en particular.






