La Unión Europea está preparada para introducir nuevas regulaciones destinadas a reducir los costos de la vivienda en las grandes ciudades al facultar a los gobiernos locales para regular las plataformas de alquiler a corto plazo como Airbnb. Bajo la Ley de Vivienda Asequible, se otorgarán a las autoridades herramientas legales para abordar la escasez de viviendas exacerbadas por los alquileres a corto plazo, que pueden constituir hasta el 20% del stock de viviendas en áreas turísticas como Oporto y Madrid. Si bien los alquileres a corto plazo representan solo el 1,2% del total de viviendas de la UE, su impacto es más pronunciado en centros urbanos densamente poblados. Ciudades como Barcelona, Amsterdam, Florencia y París ya han implementado medidas como sistemas de licencias y límites de alquiler, pero estas se han enfrentado a desafíos legales de los propietarios de propiedades y las empresas de turismo. La nueva legislación busca racionalizar las acciones regulatorias y reducir los riesgos de litigio para los municipios.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada de la cuestión, discutiendo tanto las preocupaciones planteadas por los defensores de la vivienda como los contraargumentos de las industrias del turismo y del alquiler.





