El yen japonés alcanzó un mínimo de 38 años frente al dólar estadounidense, llegando a 163,24 por dólar, lo que provocó una rara intervención coordinada de los Estados Unidos y Japón para estabilizar la moneda. El Financial Times informó que el Banco de la Reserva Federal de Nueva York vendió euros para comprar yenes a través de Goldman Sachs y Morgan Stanley, marcando el primer esfuerzo conjunto de este tipo desde 1998. Si bien el alcance de la participación japonesa sigue siendo incierto, los analistas estiman que la intervención combinada podría haber totalizado alrededor de 8.45 billones de yenes (52.800 millones de dólares). La disminución del yen se atribuye a las mayores tasas de interés de los Estados Unidos, el aumento de los precios del petróleo y las salidas de capital impulsadas por el "carry trade", donde los inversores toman préstamos de yenes para invertir en activos de mayor rendimiento en el extranjero.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de la intervención coordinada sin inclinación ideológica manifiesta. Cita múltiples fuentes, incluidos el Financial Times, analistas de mercado y datos económicos, manteniendo la neutralidad en el marco del evento.
