La Reserva Federal de los Estados Unidos decidió mantener las tasas de interés sin cambios, manteniendo la tasa de referencia en el rango de 3.50%-3.75%. Esta decisión siguió a un resultado ampliamente anticipado, con tres miembros del Comité Federal de Mercado Abierto en desacuerdo, prefiriendo un aumento de la tasa de un cuarto de punto porcentual. Estos disidentes, incluidos los presidentes de los bancos regionales de Cleveland, Dallas y Minneapolis, habían expresado previamente preocupaciones similares durante la última reunión de Jerome Powell como presidente de la Fed. El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, enfatizó la necesidad de devolver la inflación al objetivo del 2%, destacando los desafíos en curso como el aumento de los precios mundiales de los combustibles y los alimentos debido al conflicto de Oriente Medio y el aumento del gasto relacionado con la IA. La Fed reiteró su evaluación de la economía, afirmando que la inflación sigue siendo elevada en comparación con su objetivo, mientras que el crecimiento del empleo no es estable y los cambios mínimos en la tasa de desempleo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión general equilibrada de la decisión de la Fed, citando tanto la postura de la mayoría como las opiniones disidentes.




