Ratko Mladic, un ex comandante militar serbio bosnio condenado por orquestar el genocidio de Srebrenica en 1995, el primer genocidio en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial, murió en prisión en La Haya a los 84 años. Estaba cumpliendo una sentencia de cadena perpetua por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, reafirmó la gravedad de estos crímenes después de la muerte de Mladic. El presidente serbio, Aleksandar Vucic, criticó al Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia (TPIY) por no conceder a Mladic una liberación anticipada o acceso a atención médica fuera de la prisión.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de la vida y las convicciones de Mladic sin una inclinación ideológica manifiesta. Si bien destaca la gravedad de sus crímenes y la condena internacional, no adopta una postura partidista clara.





