En 2010, la desaparición de Shannan Gilbert condujo al descubrimiento de cuatro cuerpos femeninos cerca de Gilgo Beach en Long Island, más tarde identificados como los 'Cuatro Gilgo'. Estas mujeres, Maureen Brainard-Barnes, Amber Costello, Megan Waterman y Melissa Barthelemy, eran jóvenes, pequeñas y trabajaban como acompañantes en línea. Sus muertes provocaron una importante investigación sobre un potencial asesino en serie. Maureen Brainard-Barnes había desaparecido a principios de 2007, y la evidencia sugería que podría haber sido atacada a través de un teléfono de segunda mano utilizado para contactar con ella. Su hermana, Missy Cann, relató haber recibido una última llamada de Maureen antes de desaparecer. El caso permaneció sin resolver hasta el descubrimiento de los cuerpos de los Cuatro Gilgo, lo que apuntaba a un patrón de víctimas similares.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de una investigación criminal que involucra múltiples asesinatos y no exhibe ningún marco ideológico claro, sesgo o énfasis en aspectos políticos.





