Vivian de la Caridad Suárez, una mujer cubana de 61 años con discapacidad severa, vive en un trastero prestado en un quinto piso sin ascensor en Las Palmas de Gran Canaria debido a la crisis de vivienda. Condiciones de salud complejas incluyen fibromialgia, cáncer de mama y problemas gastrointestinales, lo que le impide trabajar. Recibe 733 euros mensuales como perceptora de la renta canaria de ciudadanía y tiene reconocida una discapacidad del 49%. Aunque su amigo le presta el espacio temporalmente, las condiciones del trastero no son adecuadas para su estado físico. Vivian solicita apoyo institucional para una vivienda adecuada, pero expresa frustración ante la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades locales.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo pone de relieve los problemas sistémicos en el acceso a la vivienda y el apoyo social para las poblaciones vulnerables, en particular las personas con discapacidad.


