Las hembras ballenas jorobadas frente a las costas de Brasil están experimentando un resurgimiento, con poblaciones que aumentan significativamente desde la prohibición global de la caza comercial de ballenas en 1986. Una vez casi extinguidas en la década de 1980, la especie ahora cuenta con alrededor de 35,000 en el Atlántico Sur, lo que convierte las aguas costeras de Brasil en un caldo de cultivo crucial. Científicos y conservacionistas, como Enrico Marcovaldi del Instituto de Ballenas Jorobadas (IBJ), han documentado la recuperación, señalando que la zona era anteriormente desconocida para contener ballenas. Los investigadores utilizan métodos como ballestas para recolectar muestras biológicas y IA para identificar individuos a través de patrones de cola únicos, ayudando a rastrear las relaciones familiares y las rutas de migración que abarcan miles de kilómetros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de la recuperación de la población de ballenas jorobadas, centrándose en la investigación científica y los esfuerzos de conservación. No adopta una postura partidista, sino que informa sobre el progreso ambiental y los datos ecológicos.




