El artículo analiza los desafíos que enfrentan los viajeros que utilizan el Sistema de Entrada-Salida (EES) de la UE, que reemplaza los controles manuales de pasaportes en los aeropuertos del área de Schengen. A medida que comienzan los viajes de verano, los británicos y otros pasajeros no pertenecientes a la UE experimentan largas colas y retrasos de vuelos debido al nuevo sistema de frontera digital. Ryanair ha identificado varios aeropuertos en España, Portugal, Francia e Italia como problemáticos, con algunos retrasos de hasta cinco horas. Nueve estados miembros de la UE han instado a la Comisión Europea a extender las medidas de emergencia que permiten la suspensión temporal de los controles biométricos del EES durante las horas punta. Sin embargo, la UE ha rechazado estas solicitudes. Los representantes de la industria argumentan que problemas como la falta de personal y fallas técnicas están socavando la eficacia del sistema, lo que afecta las experiencias de los viajeros.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el sistema EES como una política defectuosa que afecta desproporcionadamente a los viajeros, destacando en particular el impacto en los ciudadanos británicos después del Brexit.




