Los programas de desarme, desmovilización y reintegración (DDR), cuyo objetivo es la transición de los antiguos combatientes a la vida civil después de los conflictos, son cada vez más reconocidos como herramientas vitales para la consolidación de la paz. Sin embargo, estos programas a menudo no abordan las necesidades y roles únicos de las mujeres en los conflictos modernos. A pesar de la creciente presencia de mujeres en grupos armados estatales y no estatales, donde asumen roles que van desde combatientes de primera línea hasta líderes, las iniciativas de DDR continúan basándose en suposiciones obsoletas arraigadas en la guerra del siglo XX. Esta supervisión resulta en un alcance inadecuado para las mujeres, criterios de elegibilidad excluyentes y vías de reintegración que no se alinean con sus realidades sociales y económicas. Como consecuencia, las mujeres tienen menos probabilidades de participar o beneficiarse de los programas de DDR, lo que socava la efectividad de los esfuerzos de paz y aumenta la probabilidad de un conflicto renovado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca los fracasos sistémicos en los programas de la RDA para incluir a las mujeres, enfatizando las consecuencias negativas de excluirlas de los esfuerzos de consolidación de la paz.





