Ana Brnabić, presidenta del Parlamento de Serbia, reaccionó a las críticas de la oposición, afirmando que sus bloqueadores utilizaron la mentira y el terror para cambiar el país. Enfatizó su bloqueo, 20 meses después de la tragedia de Novom Sadu, primero afirmando que no publicaría la documentación sobre los nadstrešnici, y más tarde acusándola de revelar demasiada información. Brnabić afirmó que el Estado prevé que el 50% de los estudiantes cumplan con las demandas de los estudiantes, mientras que sus rectores y decanos aumentan la cantidad de estudiantes.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca las acciones de la oposición como "terror" y "laž", que son términos fuertemente negativos asociados con la retórica de derecha. La narrativa enfatiza el mal uso de la tragedia y las protestas estudiantiles por parte de los opositores para cambiar el poder, lo que sugiere una manipulación deliberada del sentimiento público.




