El presidente del Parlamento, Tamás Sulyok, ha firmado una enmienda constitucional que permite su destitución. Esta nueva ley fue aprobada por el Parlamento húngaro y fijó un plazo para su firma por Sulyok, en el que el primer ministro, Péter Magyar, había sido amenazado con una amenaza de destitución. Sulyok justificó su decisión con la obligación de la ley constitucional y no dio pasos adicionales. Hasta la elección de un nuevo presidente, que se llevará a cabo en un plazo de 30 días, la presidenta del Parlamento, Ágnes Forsthoffer, ha renunciado a los poderes del presidente. La enmienda constitucional introduce reglas adicionales, como la terminación automática del mandato de los jueces de la Constitución después de 70 años y la limitación de la actividad de los diputados a 12 años.
Lectura del sesgo (Progresista): El informe subraya la confrontación política entre los húngaros y los suyos, así como la crítica del estilo de gobierno de Orbán.





