Los astrónomos han descubierto cómo ciertos sistemas de estrellas binarias generan ráfagas de radio periódicas a través de un mecanismo similar al responsable de la interacción de Júpiter con su luna Io. Este descubrimiento, realizado por investigadores del Instituto de Tecnología de California (Caltech), explica cómo los sistemas binarios de enanas blancas y enanas M emiten señales de radio de largo período que ocurren cada pocos minutos durante períodos prolongados. A diferencia de los pulsos rápidos de los púlsares de estrellas de neutrones, estas ráfagas duran minutos y se repiten durante horas, lo que sugiere un proceso físico subyacente diferente.
Utilizando avanzadas simulaciones de supercomputadora, los científicos han demostrado que las emisiones de radio surgen de un fenómeno conocido como la inestabilidad del maser de electrones ciclotrón (ECMI). Este proceso, previamente observado en la magnetosfera de Júpiter y su interacción con Io, implica partículas cargadas que se mueven a lo largo de las líneas de campo magnético y generan ondas de radio coherentes. En el caso de las estrellas binarias, el campo magnético de la enana blanca juega un papel crucial en la configuración del patrón de emisión. La enana blanca, siendo más masiva y teniendo un campo magnético más fuerte en comparación con la enana M, actúa como conductor para las interacciones electromagnéticas que ocurren entre las dos estrellas.
El equipo de investigación, dirigido por Yici Zhong, un investigador postdoctoral de Caltech, ha demostrado que el movimiento orbital del sistema binario genera poderosas corrientes eléctricas. Estas corrientes, impulsadas por el movimiento de las estrellas a través de su campo magnético compartido, crean condiciones favorables para ECMI. A medida que los electrones se mueven en espiral a lo largo de las líneas del campo magnético, amplifican la señal de radio, produciendo las explosiones observadas. Este mecanismo refleja el que produce las intensas emisiones de radio de Júpiter cuando Io pasa a través del campo magnético del planeta, generando corrientes de millones de amperios.
Zhong y sus colegas se basaron en el trabajo anterior de Peter Goldreich, un ex profesor de Caltech, y Donald Lynden-Bell, quien propuso en 1969 que el movimiento orbital de Io y Júpiter podría generar corrientes a gran escala. Sus predicciones fueron posteriormente validadas por observaciones satelitales. Aplicando esta comprensión a sistemas estelares binarios, el equipo descubrió que los mismos principios rigen la producción de ondas de radio en estos emparejamientos celestes. El estudio destaca la importancia de los campos magnéticos en la configuración del comportamiento de los cuerpos celestes.
Mientras que el campo magnético de Júpiter es inmenso, el campo magnético de la enana blanca, aunque más débil, aún ejerce una influencia dominante debido a la alta densidad y el tamaño compacto de la estrella. Esto permite a la enana blanca canalizar la energía del sistema binario en haces enfocados de emisión de radio. La enana M, a pesar de ser más grande en volumen, contribuye menos a la dinámica magnética debido a su menor densidad y campo más débil. Varios sistemas binarios conocidos exhiben estas características, incluido GLEAM-X J0704-37, que fue identificado como alimentado por una configuración de este tipo.
Los investigadores creen que otros sistemas pueden seguir un patrón similar, ofreciendo nuevos conocimientos sobre la compleja interacción de los campos magnéticos y la mecánica orbital en el espacio. Las implicaciones de este hallazgo se extienden más allá de la simple comprensión de las emisiones de radio. Al estudiar estos mecanismos, los científicos esperan obtener un conocimiento más profundo sobre la evolución de los sistemas estelares binarios y el papel de los campos magnéticos en la configuración de los fenómenos cósmicos.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor