El gobierno porteño celebró la decisión como una señal de confianza en la solvencia del distrito, vinculando la mejora al orden fiscal y al contexto macroeconómico nacional. El informe destaca la consistencia fiscal de la ciudad, su reducción de endeudamiento y su capacidad para mantener la inversión en infraestructura durante períodos de volatilidad económica. Además, se menciona la resiliencia de la ciudad ante los recortes de transferencias gubernamentales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la mejora de la calificación como un logro equilibrado basado en indicadores financieros objetivos como el superávit fiscal, la gestión prudente y las reservas de liquidez.





