La última versión se lanzó con éxito por primera vez en mayo, pero experimentó problemas menores, incluido un mal funcionamiento del motor que le impidió alcanzar la órbita planeada. Para abordar estos problemas, SpaceX realizó varios cambios en el hardware y el software. En el vuelo de prueba reprogramado, la etapa superior desplegará satélites y se probarán mejoras en el escudo térmico. El cohete juega un papel crucial en los planes de SpaceX y la NASA, con el objetivo de que los astronautas regresen a la Luna para fines de 2028, durante el mandato del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo proporciona un relato equilibrado de los desafíos técnicos que enfrenta SpaceX, menciona la importancia del cohete Starship en relación con los objetivos lunares de la NASA e incluye información sobre el estado financiero de Elon Musk después de la OPI.





