La Administración Federal de Aviación (FAA) ha aprobado a SpaceX para reanudar las pruebas de su prototipo de Starship después de un vuelo fallido en mayo. Durante la prueba del 22 de mayo, el propulsor Super Heavy no pudo volver a encender sus motores correctamente después de separarse de la etapa superior, lo que provocó que se estrellara en el Golfo de México. SpaceX atribuyó el problema a ligeras diferencias en el tiempo de inicio del motor, lo que llevó a un cambio de dirección incorrecto. La compañía afirma que ha modificado la secuencia de inicio del motor y mejorado la fiabilidad de la luz. La FAA citó efectos de calor en los componentes de propulsión y configuraciones de alarma de motor defectuosas como causas probables. SpaceX planea lanzar los primeros satélites Starlink de tercera generación en el próximo vuelo de prueba, marcando un paso significativo en su proceso de desarrollo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una actualización de hechos sobre el progreso y los desafíos técnicos de SpaceX sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.




