Un inmigrante mexicano llamado Lorenzo Salgado Araujo fue asesinado por un oficial de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una parada de tráfico en Houston el 7 de julio de 2026. Sus hijos, Ronaldo Salgado y Lorenzo Salgado Jr., se enteraron de la muerte de su padre a través de un video publicado en línea que lo mostraba gritando pidiendo ayuda mientras sangraba activamente. Ronaldo expresó una profunda culpa por no estar presente en ese momento, mientras que su hermano menor descubrió la noticia durante un vuelo a Houston y describió sentirse abrumado por el dolor. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirma que Salgado Araujo utilizó su camioneta de trabajo como arma durante la parada, lo que llevó al tiroteo. Sin embargo, su familia y otras tres personas en el vehículo disputaron esta cuenta, afirmando que no tenía antecedentes penales y no era el objetivo previsto.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como una consecuencia trágica de las políticas de aplicación de la inmigración, enfatizando el impacto emocional en la familia y cuestionando la justificación de la fuerza letal utilizada.



