El artículo analiza un método inusual utilizado por los municipios holandeses durante olas de calor extremas para evitar daños en las carreteras de asfalto recién colocadas. En lugar de la tradicional dispersión de sal, que generalmente se asocia con el mantenimiento de las carreteras en invierno, algunas áreas como Maastricht aplicaron sal durante el verano para enfriar la superficie del asfalto y evitar la deformación causada por las altas temperaturas. La práctica ayuda a reducir la viscosidad del betún y evita el daño de los neumáticos en secciones vulnerables de las carreteras donde los vehículos frenan, aceleran o giran. Este enfoque se ha utilizado antes durante olas de calor anteriores, con temperaturas superiores a 50 ° C en algunos casos. Además de la sal, algunas áreas usan arena fina para absorber el exceso de humedad y evitar la adhesión del vehículo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una explicación objetiva de una solución técnica utilizada por los gobiernos locales de los Países Bajos para abordar los desafíos de infraestructura durante el calor extremo.






