La iniciativa fue apoyada por los aliados políticos de Slapšak y ha provocado discusiones sobre posibles cambios en las leyes electorales. El referéndum propuesto requeriría un período de recolección de firmas de 35 días que comenzaría después de las vacaciones parlamentarias en septiembre y terminaría en octubre, justo antes de las elecciones locales programadas para fines de noviembre. El artículo critica el enfoque de la oposición como "fascismo provincial" y lo compara con la estética fascista histórica. También señala que si no se cumplen las firmas requeridas, las nuevas reglas no entrarán en vigor este año.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la iniciativa como un esfuerzo progresivo para ampliar la participación democrática, al tiempo que critica a la facción política opositora (descrita como "derechista") utilizando términos despectivos como "fascismo provincial" y comparándolos con los movimientos fascistas históricos.





