Un sismo de magnitud preliminar de 5.9 ocurrió durante la madrugada del domingo en el sur de la prefectura de Ibaraki, Japón, y fue sentido en Tokio. El evento causó 23 heridos, principalmente debido a caídas y golpes contra muebles o puertas mientras dormían. Las autoridades informaron que no hubo riesgo de tsunami. El movimiento se registró con diferentes magnitudes según distintas fuentes, y provocó retrasos en los servicios ferroviarios, aunque los trenes Shinkansen operaron normalmente. El primer ministro Takaichi Sanae anunció la creación de un grupo de trabajo para evaluar los posibles daños. No se detectaron anomalías en centrales nucleares ni en otras instalaciones relacionadas con materiales radiactivos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre el sismo, citando fuentes como la Agencia Meteorológica de Japón y el Servicio Geológico de los Estados Unidos.




