El número de muertos por las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra en Nepal ha aumentado a por lo menos 469, según informes policiales, con más de 2,381 personas aún desaparecidas, incluidos más de 644 extranjeros. La situación sigue empeorando a medida que los equipos de rescate luchan contra el empeoramiento de las condiciones climáticas y la amenaza de nuevas inundaciones. Más de 100 trabajadores permanecen atrapados dentro de un túnel de una central hidroeléctrica cerca de la frontera con China, mientras que las autoridades vigilan dos lagos glaciales que han comenzado a desbordarse en el río Bhotekoshi, lo que genera temores de inundaciones catastróficas adicionales río abajo.
El desastre se desarrolló a lo largo de la región fronteriza entre Nepal y China, donde las fuertes lluvias provocaron deslizamientos de tierra masivos e inundaciones repentinas. Comunidades enteras fueron aisladas ya que las carreteras y los puentes fueron arrastrados, dejando a muchos varados. Las operaciones de rescate se han visto obstaculizadas por el clima adverso, los altos niveles del río y el terreno inestable. En una de las áreas más afectadas, el sitio del Proyecto Hidroeléctrico Upper Trishuli, más de 100 trabajadores siguen atrapados dentro de un túnel. El personal militar nepalí logró evacuar a 350 personas, pero los trabajadores restantes permanecen en condiciones peligrosas. Los esfuerzos de ayuda internacional se han intensificado a medida que los gobiernos y las organizaciones responden a la crisis.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia desplegó un grupo de trabajo de crisis en Katmandú junto con el personal diplomático italiano. La Unión Europea ha asignado 2 millones de euros en ayuda humanitaria, mientras que los funcionarios chinos han evacuado a 555 turistas que se habían quedado varados después de un deslizamiento de tierra en el Tíbet. A pesar de estos esfuerzos, el acceso a las regiones afectadas sigue siendo difícil, y algunos extranjeros, incluidos tres italianos, Marco Ratto, de 50 años de edad, de Rapallo, y una pareja italo-suiza, siguen desaparecidos. Su destino sigue siendo desconocido a medida que continúan las operaciones de búsqueda. Los equipos de rescate de Nepal y China se han enfrentado a desafíos para llegar a áreas remotas.
Inicialmente, las operaciones se suspendieron debido al aumento de los niveles de agua y el clima impredecible, pero se reanudaron una vez que se consideraron las condiciones manejables. Los rescatistas chinos llegaron al epicentro del desastre en el Tíbet, donde un deslizamiento de tierra masivo había causado una destrucción generalizada. Mientras tanto, los drones y los equipos de tierra continúan buscando sobrevivientes en el paisaje, aunque la escala de la devastación hace que esta sea una tarea desalentadora. El impacto del desastre se extiende más allá de las víctimas inmediatas. Al menos 69 escuelas han sido dañadas o destruidas, interrumpiendo la educación de miles de niños.
La infraestructura local ha sufrido daños extensos, con casas y edificios públicos arrasados por lluvias torrenciales y deslizamientos de lodo. Los sobrevivientes describen escenas de caos total, con vehículos y estructuras arrastradas por las aguas de la inundación. Las imágenes de video compartidas por los sobrevivientes muestran la fuerza del diluvio, capturando momentos de desesperación y resistencia. Las autoridades advierten que el riesgo de nuevas inundaciones persiste, particularmente a medida que los dos lagos glaciares continúan aumentando. El río Bhotekoshi ya se ha hinchado, amenazando los asentamientos cercanos. Los funcionarios han mantenido un alto nivel de alerta, enfatizando que el peligro está lejos de haber terminado.
El gobierno está trabajando estrechamente con socios internacionales para coordinar los esfuerzos de socorro, pero la escala del desastre presenta un inmenso desafío. Con cientos de personas desaparecidas y docenas atrapadas en lugares peligrosos, la atención se centra en garantizar la seguridad de los que aún no se han contabilizado.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor