La BBC informa que un violador en serie, Alan Greer, pudo unirse a la fuerza policial en 2009 a pesar de tener un historial de delitos sexuales graves. Craig Naylor, inspector jefe de la Inspección de Policía de Escocia, revisó los procesos de investigación y declaró que el pasado de Greer debería haberlo impedido ingresar a la fuerza policial. Expresó su sorpresa de que no surgieran problemas durante su carrera de 17 años. Un documento interno confidencial titulado 'Operación Submarino' reveló que bajo los estándares actuales de investigación, Greer no habría sido reclutado. El documento fue compartido con el gobierno escocés y la Autoridad Policial Escocesa (SPA), sin embargo, durante una reunión pública de la junta directiva, la SPA no reveló esta información a los altos funcionarios. La SPA afirma que solo compartieron detalles con su presidente y director ejecutivo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción equilibrada de la controversia que rodea el proceso de investigación y el posterior fracaso de los organismos de supervisión para actuar sobre la información disponible.






