Se descubrieron artefactos explosivos en una subestación en Brandeburgo, cerca de la central eléctrica de lignito de Jänschwalde, con la intención de causar un corte de energía a gran escala en la instalación. La policía confirmó el descubrimiento de artefactos explosivos y de incendio no convencionales, pero declaró que no había efectos en la población. Los dispositivos fueron desarmados por equipos de desarme. Este incidente sigue a ataques anteriores a la infraestructura energética, incluido un incendio en enero atribuido a extremistas de izquierda y otro en marzo dirigido a un poste eléctrico que abastece a la fábrica de Tesla en Berlín. El artículo también menciona la creciente influencia de grupos de extrema derecha antes de las próximas elecciones estatales.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca los incidentes que involucran a grupos extremistas de izquierda y subraya la necesidad de solidaridad contra las fuerzas de extrema derecha, particularmente a la luz del potencial éxito electoral de la AfD. Enmarca los intentos de sabotaje como parte de una lucha más amplia contra el capitalismo y apoya a los grupos de izquierda,




