El mono fue descubierto en un autobús 302 en Kensal Rise, noroeste de Londres, cuando el conductor del autobús movió una bolsa de ropa que bloqueaba el pasillo. Oyster fue revisado por un veterinario y realojado en un santuario. El grupo de derechos animales PETA está ofreciendo una recompensa de hasta £ 3,000 por información que conduzca al caso de abandono. El vicepresidente de PETA criticó el acto como una "traición extraordinaria" y pidió responsabilidad. Se cree que el incidente es parte de una tendencia vinculada a la nueva legislación que requiere la licencia de primates en Inglaterra.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el abandono del mono como una grave violación ética, usando un lenguaje fuerte como "traición extraordinaria" y "desechado como basura".






