La autora de esta columna contrasta la evidencia global con las medidas incluidas en la recientemente aprobada Ley de "Escuelas Protegidas" de Chile. Ella argumenta que encontrar un arma en la mochila de un estudiante no es un éxito sino un fracaso, enfatizando que las soluciones efectivas requieren la creación de entornos educativos donde la violencia no se considere una opción. La autora relata una experiencia personal de recibir una alerta de tirador activo cerca de la escuela de sus hijos, expresando su frustración con la renuencia de la sociedad a adoptar métodos científicamente probados para prevenir la violencia escolar.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo critica el enfoque del gobierno en materia de seguridad escolar a través de una lente progresiva, haciendo hincapié en soluciones sistémicas en lugar de medidas punitivas.






