Las remesas mexicanas han perdido poder adquisitivo este año debido a la inflación y la fortaleza del peso frente al dólar, según los analistas. En julio, los hogares recibieron un promedio de $ 426, lo que se traduce en 7.438 pesos, un 6,6% menos en comparación con julio de 2025 después de ajustar la inflación. Esta cantidad es insuficiente para cubrir la canasta mensual de alimentos para tres personas que viven en áreas urbanas, que cuesta 7.637 pesos. La disminución se atribuye a la apreciación de la moneda, lo que significa que se ganan menos pesos por dólar enviado. A pesar de esto, las remesas siguen siendo un apoyo crucial para los excedentes de divisas privadas y los ingresos de los hogares en las regiones receptoras. Los analistas señalan que, si bien el crecimiento nominal continúa, traducirlo en un mejor poder adquisitivo sigue siendo un desafío.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta datos económicos y interpretaciones de analistas sin favorecer abiertamente a ningún lado político. Se discute la inflación, las fluctuaciones de divisas y sus efectos en las remesas, pero no toma una postura sobre la política o los actores políticos. El marco es neutral, centrándose en factores económicos.




