El gobierno federal alemán está planeando establecer una reserva de gas natural de propiedad estatal para garantizar el suministro de energía durante las crisis. El plan, confirmado por el Ministerio de Economía bajo Katharina Reiche (CDU), tiene como objetivo cubrir una posible interrupción de 30 días de la infraestructura de importación principal. Los costos se estiman en 1.2 a 1.5 mil millones de euros, para ser financiados a través de un nuevo recargo al consumidor en lugar del gasto gubernamental directo. La reserva tendría alrededor de 24 teravatios-hora, equivalente al diez por ciento de la capacidad de almacenamiento de Alemania, con un llenado inicial previsto para el verano de 2027. Sería administrada por la Agencia Federal de Redes y podría mitigar interrupciones como la pérdida de las importaciones de gas de Noruega o escaseces extremas de invierno. El portavoz de energía de los Verdes, Michael Kellner, apoya el concepto pero critica el calendario, argumentando que no puede abordar las preocupaciones inmediatas del invierno.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el plan del gobierno de forma neutral, citando fuentes oficiales como el Ministerio de Economía y Reuters. Si bien el tema de la seguridad energética es políticamente sensible, el marco no muestra una clara inclinación ideológica.





