La policía de Irlanda del Norte está investigando un graffiti en Belfast que apunta a la sobreviviente de violación francesa Gisèle Pelicot, expresando apoyo a su ex esposo, Dominique Pelicot, quien fue condenado por violarla. El graffiti, que aparece en múltiples lugares en el área de Sandy Row, está siendo clasificado como un crimen de odio motivado por motivos raciales. Gisèle Pelicot, quien renunció a su derecho al anonimato, se ha convertido en un símbolo internacional de resistencia contra el abuso. La líder del SDLP, Claire Hanna, condenó el incidente, afirmando que refleja actitudes misóginas y racistas normalizadas e instó a la responsabilidad social.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el graffiti como un crimen de odio motivado por la misoginia y el racismo, alineándose con los valores progresistas.




