Veinte empleados de la Oficina de Mercado de Viena han acusado a su director, Andreas Kutheil, de racismo, misoginia y acoso. Según informes de Falter, citando correos electrónicos, protocolos y grabaciones de audio, Kutheil supuestamente creó un clima de miedo y un ambiente de trabajo muy cargado. Las acusaciones específicas incluyen el uso de lenguaje racista durante una fiesta de Navidad hace tres años, burlarse de una empleada que informó de acoso sexual y abusar verbalmente de otra empleada que comenzó a llorar después de un acalorado intercambio. Un empleado ha estado en licencia por enfermedad desde el incidente. Según los informes, a un colega de origen polaco se le dijo que podía trabajar como jornalero si no le gustaban sus condiciones. La Oficina Independiente de Protección de Empleados de Viena ha sido informada, aunque no ha comentado públicamente. Según los informes, se está considerando un proceso disciplinario.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples acusaciones contra un funcionario público, pero no toma una postura clara o muestra un sesgo abierto a favor de los acusadores o los acusados. Se basa en informes de terceros y citas de varias fuentes sin un marco ideológico evidente.




