La Unión Europea ha introducido regulaciones que requieren que los pilotos de aviones y helicópteros de extinción de incendios cumplan con las normas de seguridad comunes, según la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA). Estas reglas tienen como objetivo garantizar la seguridad de los miembros de la tripulación y los civiles en tierra. Las regulaciones han sido criticadas por John Boag, CEO de Portugal's Avincis, quien argumenta que los obstáculos burocráticos dificultan el llenado de las lagunas de personal en las operaciones de extinción de incendios. Boag afirma que la aerodinámica de los helicópteros es la misma ya sea que los utilicen operadores militares o civiles, lo que sugiere que la experiencia existente debe ser reconocida en lugar de requerir pruebas adicionales. En respuesta, la EASA enfatizó que el objetivo no es ignorar la experiencia extranjera o militar, sino evaluarla y confirmarla contra las normas de seguridad europeas, especialmente para tareas de alto riesgo como la extinción de incendios. Los expertos señalan que Europa carece de pilotos y técnicos experimentados para estos roles especializados.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las dos perspectivas: la crítica de John Boag con respecto a los desafíos burocráticos y la defensa de la EASA de la necesidad de medidas de seguridad estandarizadas. No favorece a un lado sobre el otro, proporcionando citas y contexto equilibrados sin un lenguaje abiertamente sesgado o una fuente selectiva.





