Una pitón birmana, exhibida en un circo en Fresnillo, Zacatecas, fue incautada por la Agencia Federal de Protección Ambiental (Profepa) de México después de una queja ciudadana. La serpiente, que pesaba 38 kilogramos y medía 3,88 metros, mostraba signos de escamas dañadas, deshidratación leve y retenía la piel. Fue llevada a una instalación de vida silvestre para su evaluación médica, mientras que se iniciaron procedimientos administrativos contra el propietario del circo por carecer de la documentación adecuada y no proporcionar un tratamiento humano. Profepa confirmó la falta de prueba legal de propiedad, citando papeleo incompleto que incluía nombres de compradores y registros no coincidentes. Las autoridades involucradas incluyeron personal del departamento de salud local y la policía municipal, y se estableció un Comité de Monitoreo Ambiental Ciudadano para mejorar la coordinación entre las autoridades y los ciudadanos birmanos. La pitón está clasificada como altamente peligrosa, representando una amenaza para las especies nativas y los humanos, especialmente los niños y las mascotas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de una acción de cumplimiento ambiental por parte de Profepa, centrándose en los problemas legales y éticos que rodean la exposición de animales.




