Un vestido de seda negra usado por la princesa Diana durante una aparición pública poco después de que el príncipe Carlos admitiera su infidelidad ha sido exhibido en Londres. El vestido se ha convertido en una representación simbólica de la tensión entre Diana y Carlos durante su crisis matrimonial a principios de la década de 1990.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados de la controversia: las acusaciones hechas por Charles Spencer y la refutación del Palacio de Buckingham.





