Ian Watt, ex presidente de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales de Chile (AICE) y representante del Código Sísmico Modelo para América Latina y el Caribe, ha enfatizado que la cultura sísmica de Chile puede ser exportada, aunque con humildad.
En Chile, los edificios se construyen con paredes de mayor densidad, y las fachadas se integran en el diseño estructural en lugar de ser elementos no estructurales. Este enfoque comenzó en Chile después del terremoto de 1939. El método utilizado en Colombia consiste en construir columnas y vigas y luego rellenarlas, una técnica validada a nivel mundial.
Sin embargo, es crucial asegurarse de que el material de relleno esté cuidadosamente separado de la estructura para que no la afecte durante un terremoto. Watt se refirió a esto como una estructura de marco lleno con mampostería, enfatizando que la mampostería debe ser bien detallada y separada de la estructura principal para minimizar el impacto durante la actividad sísmica. Este tipo de construcción no es exclusivo de Colombia. Watt mencionó el término "edificio chileno", refiriéndose a edificios residenciales de ocho a veinte pisos donde tocar la pared contra un vecino se siente sólido no debido a la mampostería sino porque es una pared estructural.
Esta distinción es reconocida en la literatura y contrasta con las estructuras de vivienda comunes que se encuentran en toda América del Sur, incluidas Colombia y Venezuela, así como en América Central. Watt destacó que los terremotos frecuentes y grandes de Chile presentan desafíos y ventajas. Estas condiciones han fomentado una cultura sísmica presente no solo entre los ingenieros sino también entre arquitectos, constructores, reguladores y compradores. Los temblores regulares significan que los errores cometidos en la construcción se identifican y corrigen rápidamente, a diferencia de algunos países donde aún existen estructuras más antiguas y vulnerables y se derrumban durante eventos importantes.
Watt señaló que a pesar de que algunos edificios pueden colapsar, la filosofía de diseño tiene como objetivo permitir que los ocupantes evacuen antes de un fallo completo. A nivel mundial, el enfoque para el diseño de terremotos incluye garantizar que los terremotos más pequeños frecuentes no causen daños, los terremotos moderados resulten en daños controlados y reparables, y los terremotos mayores eviten el colapso total. Esta filosofía también se aplica en Chile, donde el daño controlado permite a las personas sobrevivir y evacuar, aunque pueden ser necesarias reparaciones o demoliciones significativas después.
Si bien la cultura sísmica de Chile ofrece información valiosa, es esencial reconocer que diferentes regiones enfrentan desafíos únicos y requieren soluciones a medida. Sus comentarios reflejan una comprensión más amplia de cómo la resiliencia sísmica puede adaptarse y compartirse internacionalmente, reconociendo la necesidad de una cuidadosa consideración y respeto por los contextos locales.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor