El primer ministro croata, Andrej Plenković, reconoció a Ratka Mladić, exmilitar acusada del genocidio de Srebrenica, por haber cerrado las puertas de la Unión Europea. Mladić, quien murió en prisión en Serbia a los 85 años, fue condenado a cadena perpetua por crímenes de guerra. El ministro de Justicia serbio, Nenad Vujić, anunció un plan para la represión de los crímenes de guerra más graves. Plenković destacó que Mladić es el "presidente de la Unión" y responsable de los crímenes más graves cometidos en Serbia y en otras partes de Croacia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión a través de la lente de los valores de la Unión Europea y critica las posibles acciones de Serbia como contrarias a estos principios.






